ENTREVISTA SURREALISTA: HARRY PETAS (de mago a porrero antes de los examenes de febrero)

June 26, 2006

TREVOR: Buenas noches, soy Trevor Smith y me recordarán de otras entrevistas surrealistas como la Entrevista al Demonio, y poco más, porque esta es la segunda. Hoy tengo a mi lado a Harry Petas, anteriormente conocido como Harry Potter, anteriormente conocido como Prince… El señor Petas, está hoy con nosotros para hablarnos de los cambios que ha sufrido ultimamente. Buenas noches, Harry.

HARRY: Que pasa, tron.

T: Harry, hasta hace poco tu eras uno de los magos más brillantes de Howarts, pero de un tiempo a esta parte te has convertido en un chico pasota, adicto a sustancias que te nublan el raciocinio y un mal estudiante. ¿Porqué, Harry?

H: Verás, tio, todo se lo debo a Ron.

T: ¿A la bebida?

H: No, no, a mi colega Ron, el pelirrojo, que un día me dió a probar un porro. De repente, tiré la varita mágica y me lancé a vivir. Si de verdad quieres ver dragones en el pasillo, Trevor, las drogas son la solución y no la mierda de la magia.

T: Pero Harry, ¿No te das cuenta de que estás desperdiciando tu futuro?

H: Bah, mi futuro no va más allá de lo que echen esta noche en Telecinco. Trevor, tengo 15 años y por fin soy como los demás. Sin aspiraciones, con granos, pensando solo en lo "único"…ya sabes, como los tios de hoy en día.

T: ¿Y los estudios?

H: Yo paso de estudiar más. Cuando acabe el insti, me meteré de ayudante en algún bareto, o me hago pincha de un "pafeto".

T: ¿Y que opinan tus profesores en Howarts?

H: Los frikis esos? Mayormente pasan de mi, aunque hay una profe que intenta ponerme de nuevo en el buen camino, pero paso suya.

T: Harry, ¿te das cuenta del ejemplo que estás dando a la gente de tu edad? 

H: Mira tio, paso tuya también. ¿No te das cuenta tu que la sociedad actual es la que me ha servido de ejemplo a mi? Tanta tontería de ser bueno, y mago y tumba y dale, si yo lo único que quiero es mojar con la Hermione, que no está buena ni nada la tia.

T: O sea, que pasas de todo, ¿esa es la idea que quieres transmitir? 

H: si tio, lo que tu quieras.

T: Bueno, señoras y señores, he aquí un adolescente actual, Harry Petas, de mago a porrero antes de los exámenes de febrero. Harry, gracias por antendernos.

H: De nada, tron, y ahora…¿Donde está la guita que me prometisteis? Mira que no tengo varita, pero tengo una navaja que flipas… 


makgufi inodoro

June 16, 2006

Un pedo es…GAS NATURAL?


Pulse aquí…

June 13, 2006

boton¿Qué sería de nosotros sin los botones?…

Los botones mueven el mundo, y no el amor. Una persona hace una media de 50 pulsaciones al día en algún botón de su entorno. Por supuesto, un informático pulsa más, entre 5000 y 10000, pero para algo nos llaman bichos raros.

Uno se levanta por la mañana y pulsa el botón para apagar el despertador, el botón para encender la luz del baño, el botón para poner a calentar leche en el microondas, el botón del desodorante de spray, el botón del ascensor, el botón que enciende la calefacción o el aire de su coche, la radio, el botón de la puerta del garaje, el del timbre de su trabajo, los del teléfono, los del teclado, los de la máquina de café, los del cajero automático…

De hecho, los botones comparten con el corazón, nuestro motor, una cosa en común: las pulsaciones. Nuestras pulsaciones cardíacas se aceleran al mismo ritmo que marcamos con ansia los botones de nuestro móvil para llamar a esa persona…Se nos para el corazón cuando pulsamos el botón de aceptar y el cajero nos imprime nuestros números rojos…

Tan presentes están en nuestra vida los botones que ni siquiera nos paramos a pensar en como funcionan, que sienten al estar todo el día tan presionados, o cuales son sus aspiraciones en su corta y plástica vida. Los botones del mando a distancia podrían decidir entrar en huelga y no permitirnos hacer zapping! Sería un caos…

Aunque los más perjudicados, sin duda, con el boom del botón, han sido los botones clásicos, los que no mueven el mundo sino que lo abrochan. Esos botones que unen camisas, pantalones y relaciones. Esos botones mal abrochados cuando hay prisa, y perfectamente colocados el día de la boda. Los botones que no mueven el mundo podrían desestabilizarlo si decidiesen un día dejar de funcionar.

Y mientras aporreo el teclado sin tener en cuenta los sentimientos y el desgaste físico de sus botones, me doy cuenta de que si uno se lo plantea, puede hablar de cualquier cosa el tiempo que quiera. Y para muestra, un botón…


Un Blanco Perfecto

June 7, 2006

A parte de más del 99% de nuestra secuencia de ADN, el tito Copito de Nieve y yo compartimos algo que nos hace inseparables, indisolubles, indivisibles e in-presionantes: nuestra blanca palidez. Ya lo decía Annie Lennox…

Y es que, niños y niñas, ayer fuí a la playa por primera vez este año y sentí lo que siente la bola negra del billar, lo que siente un calvo en un casting de Pantene Pro-V, lo que siente el PP en el Congreso ultimamente, lo que sienten las Ketchup en su pueblo después de Eurovisión…me sentí, en definitiva, fuera de lugar.

Se suponía que a la playa uno va para ponerse moreno…¿Cómo es posible que la gente que va a la playa ya esté morena? ¿Porqué todo el mundo me miraba y cuchicheaba entre dientes? ¿Porqué las chicas en topless me miraban a mi y no yo a ellas?

El caso es que llegué a la playa, me quité la camiseta y noté esa sensación en la nuca que sienten los pre-secuestrados y las pre-violadas en las pelis de suspense. Esa sensación de que alguien te está mirando, pero multiplicada por un montón de cuerpos morenos y semidesnudos para los que un blanquito de tamaño y estatura media en una playa tiene menos sentido que Jimenez Losantos haciendose pareja de hecho de Otegui.

No se si podríamos hablar de Racismo de Playa, Apigmentofobia o Síndrome del Solarium Invernal, pero el caso es que mientras tímidamente colocaba mi toalla y me echaba por encima mi factor 60, pasaron por mi mente imagenes de miles de morenos y morenas en traje de baño, con una capucha blanca terminada en punta, torturándome con rayos uva hasta convertirme en la Pantera Rosa, pero sustituyendo pantera por pringao.

En ese momento, en el día más soleado de lo que llevamos de año, sentí que un gran foco de luz blanca me iluminaba como en un escenario, mientras mi público moreno me judgaba por no haber comido de pequeño suficiente zanahoria.

Justo en ese momento recordé porqué el año pasado solo fuí un día a la playa.


makgufi gaussiano

June 6, 2006

Si pinto una x en una resta…MARCO LA DIFERENCIA?